viernes, 20 de mayo de 2011

Papá, no me pegues

             Hola a todos, como están, espero que se encuentren de maravilla, pues de nuevo aquí en este inicio de Fin de Semana, Viernes, viernes de descanso, de salir y relajarse un poco de una gran semana en la escuela…
           
            El día de hoy, continuaré con otra carta de un hijo que es golpeado por su padre, y le pide que no le enseñe las cosas con golpes, sino con palabras…
           
Papá, no me pegues
Papá, no me pegues, tus golpes no solo hieren mi cuerpo, golpean mi corazón, me hacen duro y rebelde, terco, torpe y agresivo, tus golpes me hacen sentir miserable, pequeño e  indigno de ti, mi héroe, me llenan de amargura, bloquean mi capacidad de amar, crecen mis temores y nace en mí el odio, papi, tus golpes me alejan de ti, me enseñan a mentir, cortan mi iniciativa y mi alegría, no me golpees más, soy débil, indefenso ante tu fuerza, tus golpes inundan mi camino, sobre todo en mi alma, la fuerza de tu brazo es superior a la fuerza de tus golpes, si crees que no te entiendo aún, te lo prometo, pronto lo haré, más poderosos que tus golpes más efectivos y grandiosos, son tu afecto, tus caricias, tus palabras y tus besos, papito, tu grandeza no está en el poder de tu fuerza física, eres mucho más cuando no necesitas de ella para guiarme, sólo abrázame, permite seguir siendo mi héroe para toda la vida.
Daño Psicológico

Muchas veces los padres piensan que aprenderemos mejor cuando nos tratan de esa manera, que con golpes entrarán las enseñanzas, pero no es así, además del daño físico que causan los padres golpeadores a sus hijos, les causan un daño psicológico mayor, y les enseñan a que ellos en un futuro lo vuelvan a hacer…

Aprendamos a controlar la furia, y mejor platicar las cosas que suceden, para que no siga habiendo en el futuro, Padres golpeadores…

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