jueves, 27 de marzo de 2014

Escrito 0007 - La Doncella de Los Ojos

Escrito 0007 - La Doncella de Los Ojos
Nadie ha visto lo que muchos ojos no ven, nadie sufre tanto por las cosas que podrían pasar o por las ya pasaron; nadie me podría describir como un alma tan pura se puede contaminar por solo una herida superficial, la oscura soledad se va esparciendo como un veneno recorre tus venas poco a poco va matando, destruyendo todo a su paso llegando a un momento donde solo la muerte llega hacer una opción…

Los recuerdos consumen la mente hasta la confunden con el dolor de un sentimiento atrapado siendo expulsado en ocasiones desprevenidas, los ojos llorosos tratando de no liberar lagrimas destructoras, pero solo así podrías ahogar tus penas, malos momentos se viven más que los mismos buenos. pronto desaparecerás de un vaso agrietado donde yaces escondido pero no reinaras en tu mundo porque yo seré tu pesar, yo te hare recordar cada momento que odias y que intentas olvidar, seré como tu subconsciente, seré tan desapercibido si me place, tus sombras y miedos serán parte de este mundo, y tú solo serás digno de presenciar tal cosecha, cuando mueras no reencarnaras ni serás inmortal porque nadie te echara de menos, a nadie le darás lastima, tú vives en la oscuridad, una donde nadie puede ver ni escuchar, aquí no se siente solo se vive en carne propia, todos lloran y gritan pero de lo mal que se sienten, otros se han desfigurado por el tiempo.
Un mundo donde tus cadenas son tan frías que destruyen cada parte de tu cuerpo, unas que otras lágrimas salpican las tierras plagadas, de ellas surge un fruto que no puede ser ingerido a menos que desees una muerte agonizante.

Podría existir un mundo mejor que este, no, no sabes el tiempo que se lleva unir las piezas en sus lugares, organizar, construir, aunque a la ves es fácil solo tienes que enseñarles un pasado no digno de su vivir, procura que aquellas almas no posean una esperanza o fracasaras. ¿Donde estarás Amelia?, la de los dulces ojos llorosos. Recuerdo que siempre temías que el mundo no pudiera ver como ves, que por eso quisiste cambiarlo todo, ¿a donde mi Amelia? ¿Donde habrás dejado aquellos ojos de bellos colores y de un blanco como la nieve?…

A veces creo escucharte por las noches pero a la hora de despertar no te encuentro, no te veo, ¿será que no estaré viendo como tu?, es por eso que nadie te miraba y es la razón que no pueda verte, tu encontraste la manera de ver sin necesidad de parpadear, sin tener que voltear la mirada porque todo lo ves al mismo tiempo en que respiras. Cuando temí no encontrarte, de que jamás volvería a verte, llore de tristeza pero algo curioso fue pasando de que aquellas personas que te hacían sufrir en vida mueren de una muerte horrenda, en las noticias explicaba como lo ocurrido, cuando los padres encontraron los cuerpos vieron que sus ojos ya no estaban, arrancados salvajemente por la inocencia de un alma en condena, mueren de un infarto por no adaptarse a la oscuridad de aquel vacío.

Los cuentos de hadas no son más para asustar a los niños, nada como un cuento antes de dormir…
Tengo un recuerdo que me atormenta, que se quedó guardado en mi subconsciente desde aquellas ves, esa voz tan dulce…

_pronto veras todo a mi modo,  descansa_

Oh!, Amelia amada mía como no pude notarte cuando la oscuridad se te acercaba, ahora me atormentas, este pasado que desborda el vaso, mirar más allá de las sombras.
 Una noche desperté con escalofríos en todo mi cuerpo, después encontré la puerta de mi habitación abierta cosa que no recordaba haberla dejado abierta, enseguida al final del pasillo oscuro sentí la presencia tuya, ya que siempre que veo oscuridad me hace recordarte, pero esto es diferente siento como te vas acercando, poco a poco se va oscureciendo en ese instante de desesperación enciendo la luz cosa que me impide aún más verte, ya no siento nada.
Los días pasaron me torturaba porque me sentía culpable por tu desaparición, muerta o en algún lado viva debes de estar pero mucho tiempo ya ha pasado así que lo más probable es que estés muerta, desesperado miraba cada objeto como instrumento de suicidio, pero no, no quería que desaparecieras, si tus recuerdos están conmigo puedes seguir viva en este podrido mundo al cual vinimos, un día  me decidí de una vez por todas, tome una hoja y escribí con tinta negra la nota de mi suicidio, puse que no era capaz de soportar la idea de que por mi estas muerta, no fui capaz de salvarte, así que te veré donde las almas van a ser torturadas como en vida ya es.

Terminando de sentir lastimas mire al espejo y fue en ese momento donde te vi Amelia tras a mis espaldas, sentí que era el momento de saldar cuentas conmigo mismo, voltee lentamente con lágrimas de alegría porque por fin ella pudo encontrar la manera de que los otros la vieran, esos ojos huecos tan profundos y oscuros como la oscuridad que siempre la rodea, pequeñas almas inanimadas se sentían en lo profundo, me acerque y le dije

_ya pronto veré a vuestro modo, pues a donde quiera que vaya la oscuridad siempre me perseguirá_

Sonrió mientras me voy acercando lentamente mientras ella  solo observaba, cuando me acerque sin dejar de ver sus huecos ojos y en un momento me paralizaron, alzo su mano tan cerca como pudo luego arranco salvajemente mis ojos encerrados a la idea de no tener que pensar y ver lo que no vale la pena ser visto.
_abre los ojos nuevamente, y siente lo real_ dijo susurrándome
Mis piernas se debilitaron dejándome arrodillado, ya no sentía emociones, no me torturaba la idea de perder lo preciado, mi alma estaba nuevamente construida, ahora solo tengo que cumplirle a la doncella de los ojos, a quien no quiere que vea como ella no ve… Duerme!


Participante 0007 - Jhoan Gacha

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